Uber Versus taxis, un problema de libre competencia

UBER
UBER

Uber Technologies Inc. es una empresa internacional que proporciona a sus clientes una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil, que conecta los pasajeros con los conductores de vehículos registrados en su servicio, los cuales ofrecen un servicio de transporte a particulares. La empresa organiza recogidas en decenas de ciudades de todo el mundo y tiene su sede en San Francisco, California.

Uber y la Competencia.

A los taxistas no le ha gustado nada la competencia que introduce la App, y han recurrido a protestas, algunas de ellas se encuentran al límite de la legalidad produciendo atochamiento en las calles de Santiago para poder mantener sus privilegios.

El Estado, por su parte ha retirado de circulación a 95 vehículos por utilizar Uber o Cabify, desaprovechando la oportunidad para mejorar la competencia en ese mercado en particular.

Los taxistas señalan que Uber es ilegal porque no tienen licencia especial ni tampoco tienen un seguro.

Sobre la licencia especial, no la veo tan relevante, las personas que contratan Uber lo saben de antemano y aún así la siguen contratando, eso es un aspecto que claramente busca poner frenos a la libre competencia, y con respecto al seguro esa si parece una crítica más razonable  y solucionable, en otros países la crítica ha sido atendida y han contratado seguros para sus automóviles.

Cerrando Mercados

Es muy común de los gremios el buscar cerrar mercados, poner barreras, influir en la creación de leyes que obstaculicen la entrada, u obtener privilegios que otros no tienen.

En España por ejemplo se logró paralizar las actividades de Uber por la vía judicial, sin embargo la aplicación ya está preparando su reinicio de actividades.

Asimismo el hecho de tener un parque limitado de taxis es un privilegio injustificado, este aspecto debiese ser desregulado.

Otro aspecto en que se refleja este decadente lobby del gremio de taxis se puede ver en el “bono Taxi”, que no es más que un privilegio, que le devuelven a los taxistas los impuestos pagados por combustible.

Lo mismo ocurre con el régimen tributario al que están sometidos que es el de renta presunta, y que debería ser modificado al régimen general de impuesto a la renta.

No obstante que el camino hacia la desregulación de este mercado o hacia una regulación que favorezca a los consumidores se ve bastante lejano, es imposible eliminar el avance de la tecnología en éste o en cualquier otro ámbito, lo único razonable parece reconocerla y regularla, dotándola de estándares mínimos aceptables, pero favoreciendo a los consumidores del servicio.

 

logos_app - copia              Playstore

 

 

Deja un comentario